segunda-feira, 12 de abril de 2010

Oração de longa duração

Corpo leve

corpo mole

corpo luva

corpo d’agua

corpo leve

corpo mole

permeável

penetrável

perpetrable

persuasivo

permissivo

corpo (in)perpétuo


corpo sem gênero

corpo de peixe

corpo fácil

corpo sem rima

nem harmonia

corpo de baile

apenas forte para girar-te

e não cair

para mergulhar sob as ondas

corpo sem dores eternas

sem bloqueios

sem limites

sem pre(s)sas


corpo de bambu

corpo leve

corpo alimento

corpo mole

corpo assobio

vento na janela

brasa nos cabelos

língua na coxa


corpo de primavera

que escorregue no chão

e possa correr

que goste de carícias

o não tema o mar

que saiba esvaziar-se

na hora do amor

e aprenda a tocar piano

a bateria vermelha


corpo que saiba evadir golpes

não quero mais endurecer-me

nem pele de soldado

nem reflexão de cimento

não mais um corpo frio

docilizado justiceiro

que saiba controlar

a velocidade do sangue,

as miligramas de emoção


não quero um corpo sábio

nem poderoso

nem protetor

quero apenas um corpo suave

que saiba andar no pavimento

que saiba sorrir

e chorar quando precise

o fim da sedução.


corpo mole

corpo leve

corpo manso

coração piano

além do medo

um corpo de página faltante

um corpo à margem

da graça divina

um corpo

que se troque

por sonhos

doces

corpo

prudente

sem-órgãos

nem espinhos

nem buscas

enlouquecidas


quero deitar

na grama

e receber o sol

e ver o vento

passear

contra a interpretação

ser tão só

um galho quebradiço

um olho

tranqüilo

uma lesma

de orvalho.


...que da felicidade

ao infortúnio

transito com

facilidade apavorante.

quarta-feira, 14 de janeiro de 2009

EL ARRULLO (CURRUCUCÚ)

Lo recuerdas bien
Sé quién eres y qué escondes
No me conoces
porque soy pequeña
porque tengo mil caras
y vengo despacito
Soy yo
insignificante
desechable, accesoria
Soy tan común que doy vergüenza
soplido.

Calladita llego
Calladita me voy
Y en tu despertar, un dolor en el pecho
¿mala postura, tal vez?
¿indigestión, quizá?
¿No recuerdas, acaso, tus sueños?
Soy yo, Monseñor.
Soy yo, Señor Obispo.
Soy yo, Cardenal Primado.
Soy yo, Divino Pedro.
Soy yo:
La memoria de las mil palomas crucificadas.
Somos nosotras, que picoteamos tus entrañas[1].



[1] “Palomicidio en la Catedral Primada:
Dos semanas después del desalojo de un grupo de desplazados que pretendió trasladar su tragedia a la Catedral Primada de Bogotá, un nuevo intento de desalojo provocó la indignación de la gente: cientos de las palomas que engalanan la Plaza de Bolívar y son la atracción de niños y turistas, quedaron ensartadas en trampas mortales cuidadosamente instaladas en la fachada del templo por empleados de Monseñor Pedro Rubiano Sáenz. La gente no se aguantó. Poco antes murieron envenenadas decenas de palomas, símbolos de la paz. Sin autorización del clero, la gente arrancó las trampas de la catedral”. Editorial Periódico VOZ. Quincena del 19 de agosto al 1 de septiembre de 1998.

ACADEMIA “EL ROT GUAILLER”

En el que, para un transeúnte desprevenido, sería un admirable suceso de autoveeduría, las puertas de la innovadora Academia “El Rot Guailler” se abrirían por primera vez justo al lado del edificio principal de la Asociación Protectora de Animales -APA. El Gerente de la APA, don Ramón M., preparó una visita de bienvenida para los nuevos vecinos. Al cruzar la pesada puerta de vidrio oscuro, que cargaba de excesivo lujo a la Academia, se encontró con una placa que rezaba:

Nuestros valores institucionales:

Ferocidad, obediencia,
fortaleza en las mandíbulas y en el resto del cuerpo,
olfato para la cacería, cuidado del pelaje,
ternura y vigilancia para con los niños.

Aunque atónito, don Ramón M. (que de desprevenido no tenía un gramo) continuó su lectura:

Aquí formamos Machos sementales
y Hembras fértiles que garanticen
la supervivencia de las mejores razas.

Att: la admón.

Luego de re-leer detenidamente toda la placa, el Gerente de la Asociación Protectora de Animales salió apresurado de aquel lugar, recordando que la Academia “El Rot Guailler” era promocionada como la más innovadora escuela de formación para Escoltas, Agentes de Seguridad Privada y "ex-combatientes".

terça-feira, 16 de dezembro de 2008

THE MYSTERIOUS WAYS OF LORD... (BASADO EN UNA HISTORIA REAL)

Una libélula coyaimuna aferrada a un banano. Se lo quiere llevar a casa para garantizarle el desayuno a sus doscientas cincuenta y siete hijitas. Dos moscas pasan y la miran. Se ríen de ella sin ninguna vergüenza, abusando de la buena suerte que las acompaña.

-¿Y por qué mejor no me ayudan?
-Y por qué mejor no te callas, ¡¡¡¡estúpida!!!!
-Qué groseras son... Si también hay para ustedes.

Las moscas se miran con sus ojos fractales y susurran entre ellas:

-Pues esta es más grande-
-Con que ella bata esas alotas...
-Nosotros le ponemos la dirección-
-Lo direccionamos, ¿bien?
-Pero ¿no será una trampa?
-No, idiota, es coyaimuna.

Las moscas se acercan y comienzan la labor. Fracasan. Un banano no puede ser movido por dos moscas y una libélula coyaimuna. Firman la declaración. Las moscas se alejan rápido, antes de que el hambre apriete y la suerte cambie.

-¿Quieres banano, hermanito?
-No, hermanita, bótalo ahí en la alberca.
Una mano de niña humana levanta el banano… para dejarlo luego abandonado en la casa de la libélula y sus 257 hambrientas muchachitas. Que no saben que hacer con semejante regalo divino. Las moscas, refugiadas y con binóculos, ríen[1].

[1] Libélula coyaimuna (anisóptero murens): familia extremadamente particular del orden de los Odonatos, suborden Anisóptera, que se caracteriza por mostrar grandes falencias en el desarrollo de su instinto de supervivencia. Uno de los rasgos más comunes y peculiares es la “confusión” de sus hábitos alimenticios. Endémica de las regiones cálidas del centro de Colombia. Las libélulas (odonatos) son predadoras, entre sus alimentos favoritos se encuentran las moscas, no los bananos.

SAMBA, SAMBISTA

Para Lê com todo o amor da vila...


Numa tarde de sol pleno as idéias florescem e o escritor, mochila ao ombro, vai pra praia pra se alimentar, mas a folha não quer ser escrita, aproveita o vento do sul para fugir incansável da mão que com caneta pronta insiste em domá-la e fazê-la canção.

Eu vi.

Então o velho volta, resignado, para descobrir que a sua casa não é mais sua casa, é tudo shopping e ilusão, e que numa roda de samba 6 garotinhos brancos cantam a canção que ele (jamais) escreveu.